Dedico este proyecto artístico en su totalidad, a mi hermana Áurea Cuenca (1967-2011)
"La carne de tu paraíso frutal interno no terminó el proceso natural de maduración.
Caíste de nuestro árbol formando parte prematura del barro de nuestra Madre Tierra."
He conseguido reunir en este proyecto artístico los cinco sentidos, los cuatro elementos, ninfas, faunos, mitología, astronomía, el paso imparable del tiempo de nuestras vidas, y todo ello, frente a un telón de fondo protagonizado por el fantástico mundo paradisiaco de las frutas, observado y sentido desde un viaje imaginario al interior de lo que ellas nos aguardan. Un viaje cargado con una carga expresiva natural
de seducción y erotismo.
Se ha abierto un campo plástico y creativo de infinitas proporciones, en el que tan sólo tengo que seguir dejándome llevar
sintiéndome afortunado.